De principio a fin se disputó el segundo encuentro en la capital entre Cocodrilos y Guaros, y de nuevo ambos equipos brindaron un gran espectáculo, al igual que en el primer cotejo de la serie en el Naciones Unidos, el partido se definió en los último minutos, pero esta vez los visitantes hicieron mejor las cosas, y se vengaron de los saurios con marcador final de 86 por 81.
El partido empezó con un ritmo lento, era evidente que ambos equipos se estaban dosificando físicamente, por dos motivos obvios, primero el desgaste del partido del día anterior y el otro, para rendir más al final del cotejo, cuando las piernas aflojan, así se consumió el primer cuarto, con Guaros aplicándose en defensa y Cocodrilos haciendo un buen trabajo desde el perímetro para mantenerse en el partido.
En el segundo cuarto aumentó un poco el ritmo, aunque el perímetro seguía siendo preponderante, Sony Reyes por parte del Lara hizo mucho daño con tres triples casi consecutivos, pero Kevin Palacios, también salido de la banca también embocó algunos tiros claves para no dejar que los visitantes se despegaran en la pizarra.
A medida de que fueron pasando los minutos las emociones fueron apareciendo, el ritmo aumentaba, tanto dentro como fuera de la cancha, sin embargo los visitantes lograron sacarle provecho a los errores que cometieron los de casa, y con una férrea defensa aplicada en la pintura por Bayona y Machado, que secaron a Bethelmy y a Hamilton, los Guaros lograron sacar hasta 11 puntos de ventaja, falatando 3 minutos, pero Nestor Salazar mandó a la cancha a Jesús Centeno y a Juan Herrera y entre ambos lograron quitarse los 11 puntos en a penas dos minutos, y hasta la voltearon, para irse arriba al último cuarto por uno.
El último cuarto se jugó con el factor de alternabilidad por llamarlo de alguna manera los equipos se rotaban la ventaja ataque tras ataque, Kenji Urdaneta con dos triples seguidos puso el partido por seis, pero Guaros logró remontar y comandados por Heissler Guillent que no le tuvo miedo a meterse en la pintura, le dieron vuelta y Pablo Machado cortó un balón que catapultó las aspiraciones saurias. Guillent a pesar de no tener un buen día desde la línea de tiros libres, sacó otra arma como la penetración y al final tomó el partido para él, Cocodrilos intento descontar de tres, pero nunca embocaron, y Guaros logra dividir en la capital.